Get Adobe Flash player
------ LOS HORRORES ------
--- Clic En la Imagen ---

Hay 6 invitados y ningún miembro en línea

Trabajando muy duro por la paz...
Dos almas que sobrevivieron al horror de Bojayá
En lo corrido del año, 11 niños han sido afectados por minas antipersonal
Fugitivos

VOLUNTAD DE PAZ

“La semana pasada, las FARC alardearon de asesinar a 129 uniformados en los primeros tres meses del año. (…) Así pues, los amigos de la paz y del ron cubano comienzan cada año segando decenas de vidas por obra y gracia de sus minas quiebrapatas, sus tatucos y sus disparos, sin el mínimo atisbo de arrepentimiento (…)”.

Salud Hernández. ¿Tan idiotas parecemos? 2014.

Hacia 1997, las FARC pusieron en marcha la denominada ‘estrategia de vacío de poder’, que básicamente consistía en la destrucción local del Estado.

En este sentido, desarrollaron tres líneas de acción: por un lado, las tomas a cabeceras municipales, donde cientos de guerrilleros incursionaban en centros poblados y arremetían contra las estaciones de policía y alcaldías.

La segunda línea fue la persecución, secuestro y asesinato de miembros de partidos políticos que fueran candidatos o mandatarios en ejercicio; ante esto, cientos de alcaldes y concejales se vieron obligados a renunciar.

Por último, las FARC se dedicaron a desalojar a la Fuerza Pública, principalmente la policía, de diferentes municipios del país.

Ante esta cuarta oportunidad que ofrece el Estado y la sociedad colombiana en La Habana (Cuba), para que las FARC renuncien al terrorismo y tengan una salida honrosa, dicha organización terrorista responde con los mismos bombazos, hostigamientos, minas antipersona, reclutamiento de niños, maquinando plantes terroristas contra nuestros oleoductos o extorsionando a los ciudadanos que trabajan honestamente.

¿Dónde está la voluntad de paz? ¿En unos acuerdos firmados a medias para después salir a despotricar y exigir el desmonte y reforma de la Fuerza Pública o negar que ellos, las FARC, son los principales victimarios y que no están dispuestos a recibir sanción alguna por parte de la justicia?

Leer más: VOLUNTAD DE PAZ

EL BATASUNA COLOMBIANO

“Son muy conocidos en la historia, desde la Antigüedad hasta hoy, los horrores a los que pueden y suelen entregarse los partidos provistos de una verdad y de una meta absolutas, las iglesias cuyos miembros han sido alcanzados por la gracia -por la desgracia- de alguna revelación. El estudio de la vida social y de la vida personal nos enseña cuán próximos se encuentran una de otro la idealización y el terror. La idealización del fin, de la meta y el terror de los medios que procurarán su conquista”.

Estanislao Zuleta. Elogio de la Dificultad. 1980

Unos de los capítulos evidentes, pero sospechosamente ignorados por la historiografía colombiana, ha sido la responsabilidad del Partido Comunista en el surgimiento, expansión y crímenes de las guerrillas comunistas como las FARC en los últimos 60 años.

Paradójicamente, la historiografía dominante, y lo recientes estudios de los grupos de memoria histórica, se enfocan en indagar, demostrar y publicitar las relaciones entre agentes del Estado con organizaciones terroristas de extrema derecha, fenómeno denominado “paramilitarismo”. Lo lesivo de este enfoque es olvidar o darle una solapada y cuestionable justificación al terrorismo de las guerrillas de izquierda.

Con o sin postconflicto, las ciencias sociales y las organizaciones de víctimas de las guerrillas tienen el reto de indagar y dar a conocer la historia de la combinación de las formas de lucha desde sectores radicales de la izquierda, además de establecer las responsabilidades políticas, históricas y jurídicas de sus autores y ejecutores.

No se puede hablar de un fin del conflicto o del uso de la violencia con fines políticos si al final, se impone una versión de la historia que justifique el terrorismo de las FARC y del ELN, porque a mediano y largo plazo legitimaría y perpetuaría el uso de la violencia para determinadas tendencias políticas o como respuesta a futuras crisis de nuestros sistema político.

En el caso de las FARC, uno los símbolos de esa perversa relación entre política y armas lo representa la Juventud Comunista de Colombia (JUCO), brazo juvenil del Partido Comunista Colombiano (PCC).

Leer más: Y LA JUCO

UN MUNDO RARO

 

Ayer 9 de abril, Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, el frente 57 de las FARC asesinó al defensor de los Derechos Humanos y de Restitución de Tierras de las comunidades negras del medio y bajo Atrato, Adán Quinto.

Hoy, 10 de abril, cínicamente, desde La Habana, el terrorista “Marco León Calarcá” declaró a nombre de las FARC que no es política de esa organización atacar objetivos civiles y afirmó que siente "mucho dolor" por las víctimas del conflicto armado de medio siglo en Colombia.

Vivimos en un mundo raro, donde los victimarios, los autores intelectuales que introdujeron “la  combinación e formas de lucha”, que se expandieron por los Llanos, el Magdalena Medio y el Urabá, los que hicieron del secuestro su arma por excelencia y asesinaron policías, soldados, dirigentes políticos y sociales, hoy reclaman ser las “primeras víctimas”, hablan de derechos humanos, de respeto por los campesinos y sus tierras, reclaman airadamente justicia y la presencia de un Estado que se empeñaron en exterminar.

Vivimos en un mundo raro, donde, en lugar de ver unificada a la sociedad para exigir el combate y desarticulación de grupos terroristas que amenazan a nuestra Constitución (considerada una de las más progresistas del mundo junto a la española), hay división y pugnas lideradas por quienes encuentran justificaciones políticas y morales a la existencia y accionar de las FARC.

Leer más: un mundo raro

42 MEMORIAS PARA NO COMERLE CUENTO A LAS FARC

 

"La vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir."

Milan Kundera. 

1.           Desde mayo de 1964 le declararon la guerra a Colombia un grupo de bandidos en cabeza de Pedro Antonio Marín, alias “Tirofijo”, azuzados por un dirigente megalómano del Partido Comunista, Luis Alberto Morantes Jaimes, alias “Jacobo Arenas”.

Con sus “buenas intenciones” las FARC han sido la causa fundamental de    220 mil asesinatos, 25.000 desapariciones, 39.058 secuestros y 4.744.046 de desplazados.

2.           Desde que surgieron las FARC, regiones del Oriente, Sur y Occidente de Colombia han estado condenadas al aislamiento y exclusión política, económica y social. Caquetá, Putumayo y el Cauca no son regiones donde su población viva en más democracia, más segura o con más prosperidad económica y social.

3.           Han sido una organización terrorista copartícipe de la escala de violencia que vivió el país desde la mitad de la década de 1980, al asociarse a grupos narcotraficantes como el Cartel de Medellín en regiones del Meta, Caquetá y Guaviare y después construirse en el más grande cartel y organización narcoterrorista de la historia y del mundo.

4.           Introdujeron en el país el concepto perverso de la “combinación de las formas de lucha”, fueron pioneras en combinar el voto y el fusil para obtener el poder.

5.           Desde 1982 se han burlado de las buenas intenciones del Estado y el pueblo de Colombia, pasaron de tener 850 terroristas a inicios de la década de 1980 cuando inicio el proceso de paz de La Uribe (Meta), a más de 20 mil terroristas cuando finalizó el proceso de paz de San Vicente del Caguán en febrero de 2002.

Leer más: 42 MEMORIAS PARA NO COMERLE CUENTO A LAS FARC

FARC-POLÍTICA

Tanto las FARC como el ELN no aportan a una transformación estructural del país para que sea más justo, moderno y seguro. De hecho son funcionales para que los peores males del país se perpetúen: Corrupción, pobreza, aislamiento regional, entre otros.

Hace más de treinta años, desde las aulas de universidades como la Nacional, algunos académicos acogieron la propuesta de “solución política negociada”  emanada por el Partido Comunista Colombiano y emprendieron ingentes esfuerzos para estudiar el origen de la violencia en Colombia, para concluir que vivimos en un estado perpetuo de “conflicto social y político armado interno”, cuya solución no tiene otro camino que buscar el reconocimiento de las guerrillas como un sujeto político igual al Estado colombiano, con las cuales se debe negociar la solución política al conflicto.

Desde entonces el país entró en la ola de emprender procesos de paz con las guerrillas, asesorados por los “violentólogos”. Paradójicamente, desde que el país se ha visto involucrado en el recetario de los procesos de paz, en lugar de disminuir, la violencia ha aumentado de forma sostenida desde la segunda mitad de la década de 1980, debido al auge del narcotráfico y su guerra contra el Estado, las disputas de narcos contra las guerrillas en áreas de influencia de cultivos y laboratorios, por los de ciudadanos que se armaron para combatir a las guerrillas en zonas como el Magdalena Medio, consecuencia de la fragilidad del Estado y la expansión de las FARC en zonas como el Uraba.

Leer más: FARC-POLÍTICA

Share on Myspace